miércoles, 4 de noviembre de 2009


Sólo quería un café con poca azúcar quizá un croissant

no iba por la tertulia o el flirteo.


Sólo quería un café quizá echarle algún vistazo


a las malas nuevas de los diarios o sacudirme esa pereza crónica de mis amaneceres.


Juro por mí que sólo fui por un café pero te vi.


Y cambiaste mi vida, mi ritmo, mi espacio, mi tiempo, mi historia, mis sueños y todo


y me agregaste risas, dos dudas, un duende y un par de fantasmas


y este amor que te tengo.


Juro por mí que sólo fui por un café pero te vi.

Quién iba a imaginar que esa mañana en el café yo iría a coincidir con el milagro

de pisar el mismo espacio a la misma hora que tú y como si esto fuera poco


que tus ojos se fijaran justamente en mí.


Juro por mí que sólo fui por un café pero te vi.

Y cambiaste mi vida, mi ritmo, mi espacio, mi tiempo, mi historia, mis sueños y todo


y me agregaste risas, dos dudas, un duende y un par de fantasmas


y este amor que te tengo.

Juro por mí que sólo fui por un café pero te vi...

No hay comentarios:

Publicar un comentario