Me dice: -"Esto lo tendría que haber hecho hace unos meses atrás".
Abro con cuidado el paquete. Adentro había un estuche con forma de rosa roja aterciopelada. Lo abro. Quedo paralizada....
-"Ahora sí, ¿querés ser mi novia?"- me dice suavemente.
-"Siiiiii mi amor"
Ese regalo eran los 2 anillos de compromiso!!!!! Hermosos. Perfectos. Brillantes. Nuestros.
Y lo besé, lo besé y lo besé muchísimo! Mi cara de felicidad expresaba tooooodo el amor que siento por él desde que lo conocí.
-"¿Ahora vamos a Puerto Madero, al Puente de la Mujer a ponernos los anillos no?"- le dije.
-"Callate petisa"- me dijo.
Yo pensé por dentro "le estoy cagando la sorpresa, mejor no digo más nada". (Días después me enteraría que no se le había cruzado por la cabeza esa idea!)
Y así fue como emprendimos la caminata hasta el lugar donde nos dimos nuestro primer beso.
Ya se había hecho de noche. El puente a medio iluminar. Cuando estamos llegando, a él se le ocurre que como símbolo de nuestro amor y el deseo de que sea tan extenso como el Río de la Plata, tirásemos la rosa roja al río.
Caminamos hasta la mitad del puente, lugar inolvidable para nosotros.
-"Estamos tan distintos. Me siento distinta a hace 4 meses atrás. ¿No te sentís distinto?" - le pregunto.
- "Sí"
Nos colocamos los anillos........y emprendimos el viaje a casa, donde nos esperaba una cena maravillosa y en la cual no dejaríamos de mirarnos las manos, sintiéndonos extraños y felices al mismo tiempo.
Abro con cuidado el paquete. Adentro había un estuche con forma de rosa roja aterciopelada. Lo abro. Quedo paralizada....
-"Ahora sí, ¿querés ser mi novia?"- me dice suavemente.
-"Siiiiii mi amor"
Ese regalo eran los 2 anillos de compromiso!!!!! Hermosos. Perfectos. Brillantes. Nuestros.
Y lo besé, lo besé y lo besé muchísimo! Mi cara de felicidad expresaba tooooodo el amor que siento por él desde que lo conocí.
-"¿Ahora vamos a Puerto Madero, al Puente de la Mujer a ponernos los anillos no?"- le dije.
-"Callate petisa"- me dijo.
Yo pensé por dentro "le estoy cagando la sorpresa, mejor no digo más nada". (Días después me enteraría que no se le había cruzado por la cabeza esa idea!)
Y así fue como emprendimos la caminata hasta el lugar donde nos dimos nuestro primer beso.
Ya se había hecho de noche. El puente a medio iluminar. Cuando estamos llegando, a él se le ocurre que como símbolo de nuestro amor y el deseo de que sea tan extenso como el Río de la Plata, tirásemos la rosa roja al río.
Caminamos hasta la mitad del puente, lugar inolvidable para nosotros.
-"Estamos tan distintos. Me siento distinta a hace 4 meses atrás. ¿No te sentís distinto?" - le pregunto.
- "Sí"
Nos colocamos los anillos........y emprendimos el viaje a casa, donde nos esperaba una cena maravillosa y en la cual no dejaríamos de mirarnos las manos, sintiéndonos extraños y felices al mismo tiempo.

¡Hermoso dejame decirte!
ResponderEliminarYo me comprometí a los 4 meses tambien... =)
Me encanto el relato y queria cometarte.
besos voy a seguir dando vueltas